Descubrimos la rueda

No sé si me da risa o ganas de llorar cuando escucho a ministros, economistas y personal de a pie decir que España saldrá más tarde de la crisis porque en nuestro modelo productivo ha pesado mucho más la construcción y el urbanismo que en otros países de Europa.

Es que me quedo perpleja. ¿Será verdad que lo han descubierto ahora? Y si eran conscientes, me pregunto porqué se ha dejado consolidar ese modelo envenenado. Cuando se conocía el dato de que en España se construía el mismo número de viviendas que entre varios grandes países juntos, aquí parece que nos subía la autoestima. Y cuando se nos avisaba de que en nuestra comunidad autónoma durante años se ha urbanizado una hectárea por día, ya nos sentíamos más chulos que nadie. Y ahora, de qué nos lamentamos.

Y no me refiero solamente a políticos, empresarios y grandes estrategas. Que levante la mano el que nunca haya especulado con su vivienda, con la de los abuelos, con la casa de la playa o con cualquier terreno que haya tenido escriturado a su nombre. Raro, pero raro de verdad es que alguien venda su piso por lo mismo que en su día pagó por él más el IPC.

No sería justo repartir culpas por igual. Pero por favor, hagamos todos autocrítica, los españoles hemos vivido flotando muy a gusto en la burbuja, se han firmado y concedido créditos con una alegría que ahora asusta, se ha despreciado el alquiler, la vivienda de segunda mano y la rehabilitación. Si no tienes un piso nuevo, grande, con garaje y trastero, en propiedad y con una hipoteca a cuarenta años eres un pringado, un pobre de espíritu.

Ahora toca apretarse el cinturón, soltar lastre y reconocer que hemos ido por un camino suicida, con un modelo económico y social enfermo. Y sobre todo, que para ser feliz basta con un techo donde cobijarte, un cuarto para dormir en paz, buena salud, buenos libros y buenos amigos

Leave a Reply