Un mar de color rosa
Los maridos violentos, policías corruptos y políticos indolentes se van a ahogar en un mar de cien mil saris rosas. Es el uniforme de las mujeres que forman el ejército Gulabi Gang en la India. Armadas con unos garrotes que emplean como arma de defensa personal, y de la razón de quien se ha hartado de que abusen de él, estas mujeres están decididas a cambiar sus condiciones de vida. Y qué quieren: pues lo más elemental, el derecho a ser tratadas como personas, el derecho a vivir sin miedo, sin golpes, sin ser humilladas.
Se han plantado ante los burócratas, ante padres, maridos, hermanos, que las han humillado durante generaciones, siglos enteros. No es fácil, a veces luchan contra la incomprensión de su propia familia, contra una sociedad machista, clasista. En muchos casos han superado el dolor, las heridas y el desprecio.
Su fundadora es una mujer e 47 años, de poco más de metro y medio de estatura, que no sabe leer ni escribir, una mujer pobre, a la que obligaron a casarse cuando tenía 12 años. Hoy es una mujer en pie de guerra contra la injusticia social, impulsora de un movimiento que ha abierto talleres de trabajo, escuelas, y asistencia sanitaria. Que cada día resuelve problemas y suma más apoyos a su causa, que es la causa de las mujeres e su país.
Se llama Sampat Pal. No la perdáis de vista, lo merece mucho más que los supuestos líderes que a todas horas vemos en la televisión, que sueltan la frase del día rodeados de fotográfos.