Archive for Junio, 2008

La mirada de Antón Castro

Domingo, Junio 29th, 2008

En el mes de Abril, el Heraldo editó un suplemento sobre las obras de la Expo, con muy buenas fotografías de Jose Miguel Marco y unos bellos textos de Antón Castro. Palabras y fotos hablaban de los trabajadores, de su día a día en el meandro, de las miles de personas que han levantado puentes y pabellones. Ahoran son otros los que llenan el meandro de Ranillas todos los días, y se repiten los nombres de los arquitectos, de los jefes de estado que van y vienen, de los políticos que tanto han sufrido… nunca de albañiles, ni electricistas, ni mecánicos. Uno de los textos que más me gustaron habla de una persona nacida en otro país, que aparecía cada mañana en la entrada del recinto con una caja en la que llevaba unas pocas herramientas. Todos los días esperaba la fortuna de entrar a trabajar, y se entristecía cuando todos los demás se dirigían al tajo y él se queda al otro lado de la valla. Quiere que alguien cuente con él, aprender si no sabe, ser valorado, y tener respuesta a su esperanza.
Estos días me he acordado muchas veces de este compañero, me pregunto de si por fin consiguió que alguien le contratara, y dónde estará ahora. Seguro que Antón no se equivocó y es el buen tipo que describe, con amor propio, con dignidad. Ojalá tenga la oportunidad y se cumpla su derecho a la felicidad.

Sí a la paz

Lunes, Junio 2nd, 2008

Impresionante era ver el Coso lleno de tanques, ayer pensaba lo terrible que es vivir en una ciudad ocupada por tropas militares, aunque sean “amigas”. Era como estar en Palestina o en Bagdad. Nunca había visto tantos militares juntos. No le veo nada de festivo, ni entiendo qué tiene de educativo para los niños, a los que llevaban a miles.

Por si fuera poco, contaban con el apoyo de personal de seguridad, alguna de ellas con muy malos modales, por cierto. Espero no volver a ver al ejército en mi ciudad, y ojalá nadie los sufra en ninguna ciudad del mundo.

Ahora toca una fiesta por la paz y la colaboración entre los pueblos, no sé si entre los Estados.
Nunca más la guerra, en ningún sitio.