No se puede decir mejor
Viernes, Febrero 1st, 2008Hace días que quiero escribir algo sobre la Sociedad General de Autores y los cambios que un grupo de gentes con las que colaboro pedimos en la política de derechos de autor. Pero hoy he leído un artículo de Fernando Rivarés en EL PERIODICO DE ARAGON y creo que no merece la pena que me ponga. No lo puedo explicar más claro ni con más gracia. Y es que el que escribe bien y piensa bien, pues eso, es él.
PIRATAS
01/02/2008 FERNANDO Rivarés
Soy un pirata. Bajo películas, información y música de internet constantemente, además de dejarme un dineral a la semana en una tienda del centro que empieza por F y en mi librería de cabecera que empieza por C. Lo considero un derecho individual y cultural que mejora mi estado anímico y mi conocimiento del mundo. Hacerlo no daña ni a la música ni al cine, sino que abre nuevos caminos para la difusión, la creación y el intercambio de ideas. Otra cosa es que suponga una considerable merma en los beneficios económicos de la industria. Pero la industria no es la cultura, sino una estructura económica en la que vive parte de ella. Lo que daña es un modo antiguo, caro y falso de reproducir los productos culturales y de cobrar por ello, y de incidir en los grandes grupos de comunicación para que reseñen y promocionen el libro, la película o el disco que la industria ha decidido promocionar y para lo que paga sustanciosas cantidades. Jamás la música, la literatura y el cine estuvieron tan presentes en la vida cotidiana de la humanidad. Jamás hubo mejor y más fácil acceso a la creación artística. Sólo que la industria es vieja y no sabe enfrentarse un mundo nuevo con aspiraciones nuevas. Ha de cambiar. Aunque no quiera. Lo contrario es negar la evolución, la tecnología y la libertad individual. Y por último: los artistas han de vivir en las mejores condiciones posibles para crear. Pero el arte es un trabajo, no un modo de financiarse una mansión en Miami. ¿Serán los perseguidores de la llamada piratería el Vaticano de la cultura?