Archive for Abril, 2004

Gracias, Gervasio

Martes, Abril 27th, 2004

En el libro “Territorio Comanche”, Arturo Pérez-Reverte se refiere al periodista Gervasio Sánchez como una de las mejores personas que había encontrado durante su etapa de corresponsal de Guerra.

Cualquiera que haya tenido la oportunidad de conocerle, dirá lo mismo. De su labor profesional, de su implicación en la defensa de las víctimas de los conflictos, de su disponibilidad a colaborar con quién se lo solicite, de su ética, sólo se puede decir que son ejemplares.

Crónicas y fotografías que son verdadera pedagogía, y una obra, Vidas minadas , que debería ser de obligado conocimiento para cualquiera que tenga una mínima responsabilidad en decidir cómo se resuelven los problemas entre pueblos.

Gervasio ha agradecido al Gobierno de Aragón el premio recibido este último San Jorge. Gracias a ti, Gervasio, por tu trabajo, por tu actitud, por abrirnos los ojos, por ser como eres.

Cumplir años

Sábado, Abril 17th, 2004

Cumplir años es un acontecimiento contradictorio del que se sale perdiendo a causa de lo que se gana. Por algo los judíos no le tienen estima desde que un cumpleaños le costara la cabeza a Juan el Bautista. Nada se sabe tampoco de los de Cristo o sus seguidores, poco dados a celebraciones, quizás conscientes del tumultuoso desenlace de su única reunión festiva (es alarmante que a lo largo de los Evangelios nunca se muestre ni a Jesucristo ni a los suyos reír). elebrar un año más de vida es una costumbre gentil, muy del agrado de los satanistas para los que el día del propio cumpleaños es el más importante de los días sagrados del año. Para valorar la importancia de esta celebración en nuestra sociedad actual no es necesario rastrear en tan remotos documentos: lo que le conviene a El Corte Inglés nos conviene a todos. No hay más.

Sin embargo, ciento veintiún años de marxismo ponen a cualquiera sobre aviso ante todo tipo de dogmatismo: cumplir años es un acontecimiento digno de festejo cuando no se hace cuenta de los que todavía quedan por cumplir, cuando se quiere escapar de la inocencia como de la peste y se intuye que el futuro es una hermosa mujer desnuda, o viceversa. Más allá de ese momento, no datable y personal, no parece merecer la pena. No obstante, por concretar, se podría proponer que el cumpleaños no se celebrase desde que resultara socialmente inadmisible estirar con fuerza y hacia abajo la oreja del homenajeado tantas veces como años conmemorara.

Esta costumbre ha quedado como expresión de otras muchas manifestaciones físicas que realizaba el pueblo anterior a la Historia para constatar la fuerza que había adquirido el celebrante durante los 365 días transcurridos desde la anterior conmemoración. Golpear, lanzar por los aires o pellizcar y, sobre todo, soportar del mejor grado tales acciones, eran tenidas como señales de una buena fortuna. Por otra parte, resulta difícil de imaginar a las máximas autoridades y a la totalidad del cuerpo diplomático, amén de empresarios, artistas y personalidades punteras del país, estirando de la oreja sesenta y seis veces, uno por uno, el próximo junio en La Zarzuela a Juan Carlos de Borbón.

Para los que perdieron la inocencia antes de que se les endurecieran los lóbulos y pagan el convite de su bolsillo, siempre queda el consuelo de creer, como aquellos pueblos antiguos, que la cercanía de los seres queridos el día del cumpleaños ahuyenta a los malos espíritus que se congregan sin falta en cualquier momento de transición vital. Porque, como Marx parece que sí tenía razón en alguna cosilla, no hay duende que pueda con algún libro dejado como por descuido encima de la cama al despertar, una veintena de mensajes en el contestador telefónico o el placer de una sobremesa demorada y alegre con los que tan caras se hacen.

(Para aquellos lectores no sagaces, aunque dudo que los haya entre los que se asoman a esta bitácora maña, confesaré que en unos días cumplo cuarenta años y ya no sé cómo quitarme el miedo de encima).

NOTA. Si alguien está interesado en el tema de los cumpleaños hay un libro en inglés de Bárbara Rinkoff con el título Prácticas de cumpleaños alrededor del mundo (Barrows, Nueva York, 1967) y un artículo de Daniel Campos de clara orientación religioso-fundamentalista del que, sin embargo, he obtenido buena parte de los datos históricos que aparecen aquí.

Pablo Aina

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Sábado, Abril 17th, 2004

SE OFRECEN 400.000 aragoneses para trabajar en Aragón. Entre 30 y 45 años. Profesionales cualificados, con título universitario (ingenieros, licenciados, funcionarios…) y experiencia laboral desde que a los veintitantos años tuvieron que marcharse de su tierra por falta de oportunidades. Dominio de varias lenguas (catalán, gallego, valenciano) y don de gentes, mucho don de gentes. Capacidad para viajar demostrada y excelente conocimiento de la geografía nacional. Buenas referencias: en todos los lugares en que han tenido que buscarse su futuro son tenidos como excelentes profesionales y personas (se adjuntaría documentación en cuanto fuera necesario). Con todo, empieza a ser frecuenta que se les vea como intrusos que se llevan un bien escaso. Colonizadores, les llaman otros. Nada más lejos de la realidad: más que emigrantes, exiliados. Buen estilo natatorio adquirido en la economía sumergida de su Comunidad durante los años ochenta, que tampoco sirvió para nada.

No guardan rencor de aquellos que hundieron sus iniciativas, ésos mismos que ahora celebran veinticinco años de unos Ayuntamientos que creyeron sus cortijos. Pero les gustaría regresar a su tierra, para vivir en unas casas que tan apenas pueden disfrutar si no es en vacaciones; para cuidar de sus padres o ver crecer a sus sobrinos o ayudar a sus amigos, y a disfrutar de los más elementales placeres: pasear por las calles en que han crecido y no sentirse nunca más forasteros. Aportamos hijos, ya andaluces, catalanes o madrileños, y un enorme entusiasmo por devolver lo que le debemos a aquellos que nos permitieron ser lo que somos.

Cualquier persona interesada en este anuncio no tiene más que decirlo: a pesar del perjuicio que puedan sufrir las grandes empresaspetrolíferas o las compañías de transporte de largos recorridos o de telefonía, consideran que sería una operación muy positiva para una tierra que, desde fuera, parece no existir. Esta oferta tiene fecha de caducidad: los hijos crecen y los años pasan igual para todos. No se busca un retiro sino un sitio donde trabajar con un fin y un sentido. Se responderán todas las peticiones y se estudiarán todas las condiciones que se planteen, excepto de mesías y ETT’s.

Pablo Aina

Un cambio tranquilo en Zaragoza

Jueves, Abril 8th, 2004

El nuevo estilo que del que quiere impregnar Rodríguez Zapatero al PSOE todavía no ha aterrizado en Zaragoza. La lucha por el control de los grupos en las instituciones han hecho historia en nuestra ciudad, y no de buen recuerdo, precisamente. Tiene razón el alcalde Belloch cuando quiere que quienes él considera mejores estén más implicados en el gobierno de la ciudad. Y no la tiene quien hace valer su influencia en la organización para tener mayor cuota de poder. Porque las cualidades y capacidades de Belloch nos las ha explicado desde que se presentó como candidato hace cinco años, pero ¿cuáles son las cualidades de Carlos Pérez Anadón? De su larga trayectoria en la gestión, pocas luces y algunas sombras. Y de su también larga experiencia en la dirección del PSOE zaragozano, ¿qué parte de responsabilidad tiene en sus endémicos problemas?

Del concejal que Belloch se plantea incorporar a la Junta local, Ricardo Berdié, son conocidas y reconocidas sus capacidades de trabajo, de entenderse con funcionarios, profesionales y ciudadanos. De los que propone Carlos Pérez Anadón, ¿podemos decir lo mismo? Todavía no, quizá más adelante, muy probablemente. La ciudad está en un momento crucial, con problemas viejos y nuevos en la cotidianeidad, y con debates a abordar de los que depende su futuro. Y para hacerlo bien necesitamos a los mejores, a los más capaces.

Un aniversario de todos

Martes, Abril 6th, 2004

La conmemoración del 25 aniversario de los ayuntamientos democráticos puede servir para el debate sobre temas de actualidad, para la valoración, para la nostalgia, para el análisis, para la crítica. Pero no debería servir para que recuperen el protagonismo perdido algún ex cargo público, como Luis García Nieto, con una gestión a sus espaldas con tantas luces como sombras. El acto de presentación del programa de actos no pudo ser más inapropiado. Hace mal el Ayuntamiento zaragozano en ceder la organización de los actos de conmemoración a la asociación de ex concejales, porque no nos representa a todos. Debería haber tenido el aniversario un enfoque distinto, con una amplia participación ciudadana en las actividades. La experiencia de la primera corporación zaragozana, y la realidad del activo movimiento ciudadano en los años 70 merecen ser analizadas, y de ese análisis pueden obtenerse conclusiones útiles para abordar la situación actual y futura de la ciudad. Este es el verdadero sentido de este tipo de aniversarios. Hacer otra cosa no tiene sentido.