Días extraños
Lunes, Marzo 15th, 2004Removida por dentro, conmocionada y perpleja se queda una cuando en cuatro días se viven las emociones que se han acumulado desde el jueves. Y eso que la muerte no me ha tocado de cerca.
Hoy lunes, después del espanto, la manifestación, la hipocresía y la chapuza del Gobierno, el cambio que han pedido las elecciones, intentas aclarar la cabeza y la sensación que manda es la de que ya nada va a ser lo mismo, que no puede ser lo mismo. Por los que se quedaron en los trenes, por los que se han quedado solos, por los que querían ¿enderezar las curvas?, y por los que han dicho: hasta aquí.
Días que te hacen sentir más cercano a los demás, que te reconcilian con la mayoría, con los mismos que hace una semana creías no entender y que, cuando menos lo esperas, te dan una grata sorpresa y se arriesgan por un cambio del que quizás tampoco esperan demasiado, como tú misma.
Y el alivio de perder de vista, de no tener que encontrarte cada día en los periódicos, en la radio y en la televisión con seres como Luisa Fernanda Rudi, Alvarez Cascos, Zaplana, Aznar, y otros y otras.
Lástima que ya no estemos todos para celebrarlo.

